La noticia aparecida en Hosteltur sobre el desarrollo que se va a producir en la Riviera Nayarit, en México, me recuerda las impresiones que me dejó cuando se presentó en Fitur como destino emergente.
Es una zona con 300 km de costas donde está previsto triplicar la capacidad hotelera, a base por supuesto de resorts de lujo. Imagino que con la idea de crear una nueva Riviera Maya (hasta el nombre hace referencia). Habrá que ver cómo se va desarrollando el proyecto, pero no pinta nada bien...
Me hace gracia que se presente como atractivo turístico la presencia en esta zona de "etnias indígenas que conservan sus milenarias tradiciones". ¿Seguirán ahí y de la misma forma cuando se hayan construido todos los hoteles y se llenen de turistas de todo incluido?
No conozco el proyecto ni la zona suficiente para dar una opinión fundamentada, pero así de primeras no me tiene buena pinta. ¿Alguien conoce mejor este desarrollo y puede dar más pistas de por dónde va?
miércoles 15 de abril de 2009
Riviera Nayarit: un destino con mala pinta
viernes 3 de abril de 2009
¿Es justo aprovecharse del turista?
Leer el post de María Victoria en Diario del Viajero me ha recordado el tema del aprovechamiento que se hace del turista en algunos destinos. Cuando somos turistas, todos sabemos que pagamos un sobreprecio por cualquier compra (sobre todo en las zonas turísticas de las ciudades), con un precio superior al que tiene el mismo producto comprado en otra zona.
Lo malo es cuando es en el mismo local donde se realiza la discriminación entre precios para turistas y para ciudadanos locales. Aunque en muchos casos el turista no tenga problema en pagar ese sobreprecio (teniendo en cuenta lo que supone en comparación con el nivel de vida en países desarrollados), no deja de ser de alguna manera una falta de "justicia". A nadie le gusta sentirse estafado, aunque se lo pueda pagar!!
Creo que el problema es que muchos turistas utilizan esos comportamientos poco respetuosos como coartada para comportarse ellos mismos de forma poco respetuosa con el destino en cuestión: consumo excesivo de agua, basuras, comportamientos poco cívicos..
En casos como estos, tal vez el problema del turismo sostenible no sea sólo de los turistas que llegan, sino también de la población local que recibe. Unos y otros son responsables de mantener una correcta relación para no deteriorar una zona turística.





Vía Email